Dollar
Compra   $ 18.5
Venta   $ 19.50
Director: Manuel Cabrera, Gerente: Laura Carmona. Hoy es Martes 28 de Septiembre del 2021 Ciudad Juárez, Chih. MX  
 Buscar 
 
 
La Fiscalía y sus pruebas de fuego… El Heraldo de Chihuahua La Fiscalía y sus pruebas de fuego… El Heraldo de Chihuahua
LIBRE.- Mario Vázquez Robles, coordinador del grupo parlamentario del PAN, tendrá manos libres para atender y planchar de manera adecuada los asuntos que competen al Ejecutivo y al Legislativo.

El PRI, ¿nuevo Verde? Por Jorge Zepeda Patterson El PRI, ¿nuevo Verde? Por Jorge Zepeda Patterson
Desde 2015 cada elección se ha convertido para el PRI en una merma, en ocasiones catastrófica. Como el cuento de los perritos, el relato de los últimos años es el de una resta permanente. De las 17 entidades que gobernaba hace apenas un sexenio y las 12 con las que arrancó el periodo de López Obrador, apenas le quedan cuatro.

Se les cae el montaje contra mí Carlos Loret de Mola Se les cae el montaje contra mí Carlos Loret de Mola
Desde hace varios años, López Obrador, los periodistas que se dedican a lavarle la cara y algunos otros personajes de su entorno, han mentido sistemáticamente para culparme de algo que sucedió hace 16 años: el montaje que realizó la autoridad en la detención de Florence Cassez y su novio, Israel Vallarta, acusados de ser secuestradores.

Los hechos consumados de la Guardia Nacional Héctor Aguilar Camín Los hechos consumados de la Guardia Nacional Héctor Aguilar Camín
Hace tres años el gobierno decidió terminar con la Policía Federal y sustituirla con la Guardia Nacional.

El nuevo gobierno no encontró en la Policía Federal nada digno de ser recuperado. Estaba todo corrompido, se dijo, y había que empezar de nuevo.

Investidura deshilachada Carlos Marín Investidura deshilachada Carlos Marín
Si penoso fue a principios de agosto ver el tuit en pantalla panorámica y escuchar al Presidente de México leer un majadero montaje que se quiso endilgar al magistrado titular del Tribunal Electoral (cuando la marranada ya había sido evidenciada y desmentida), la proyección el viernes reciente de otro mensaje más vil aún y su lectura en labios de Andrés Manuel López Obrador supera cualquier expectativa de lo que el jefe de las instituciones nacionales es capaz de creer.

Frentes Políticos Excelsior Frentes Políticos Excelsior
1. Entrega y convicción. Durante los últimos tres años, y aún antes, la demanda de seguridad pública del país no se ha podido lograr para la tranquilidad ciudadana en la mayoría del territorio nacional, pues la ola delictiva crece imparable. De este drástico ambiente criminal, sólo se salvan una que otra capital estatal y la Ciudad de México. Y se debe, básicamente, a que Omar García Harfuch, secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, realiza una labor de maquinaria suiza en torno a la seguridad y mantiene a la CDMX lejos de las cifras alarmantes. En ningún otro trabajo se ve de manera tan rápida lo que haces en beneficio de la sociedad, ha dicho. Y en la capital no impunidad ni ineptitud ni complicidades. Sólo resultados.

Los gritos a López-Gatell por Raymundo Riva Palacio
El subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell, está claramente luchando por su vida dentro de la administración federal. En menos de 24 horas buscó a dos reporteras que conoce por su cobertura de la pandemia del coronavirus para recortar sus pérdidas, quizá con el propósito de evitar su salida del gobierno.

El Ojo Sencillo y la Plenitud de Luz La Biblia Bosquejo Biblico para Predicar de Lucas 11:33 El Ojo Sencillo y la Plenitud de Luz La Biblia Bosquejo Biblico para Predicar de Lucas 11:33
Su luz no fue puesta en un «rincón» ni «debajo de un almud», sino que fue puesta encima del candelero de la Cruz, para que toda la casa de este mundo pudiera verla.






Columna / « Democracia, ¿sin partidos? Rene delgado»
    Fecha: 24 de Julio del 2021 | Reportero(a) Manuel Cabrera

    Imprimir Enviar a un Amigo

Democracia, ¿sin partidos? Rene delgado
Democracia, ¿sin partidos? Rene delgado

 

Cuando la política ya no gire en torno a la figura del presidente y sea preciso apoyarse en los partidos, aparecerá un hoyo negro.

Concentrada la atención en la figura presidencial, inadvertida pasa la crisis de los partidos y, por lo mismo, la consecuencia que a la postre habrá de acarrear: la pérdida de la institucionalidad y la civilidad para canalizar y resolver las diferencias, acompañada del recrudecimiento de los peores vicios de la subcultura política.

El régimen de partidos se descompone a pasos agigantados. Ahí se explica por qué la extorsión, el chantaje y la amenaza, así como la violencia, el crimen y la corrupción tienden a convertirse en instrumento de los actores políticos para posicionarse en la escena, buscar arreglos bajo cuerda, alcanzar objetivos e intentar doblegar al contrario... para entenderse a partir de la bajeza.

Más tarde, cuando luz y sonido de la escenografía montada en Palacio Nacional se apaguen y el eje del universo deje de ser aquella figura, el telón de fondo de la política será un hoyo negro.

La revisión del estado de los partidos es pavoroso. Plantea un absurdo: ¿puede sobrevivir una democracia sin partidos? Esa pregunta escuece, la que ya arroja una certeza es que sí puede haber partidos sin democracia.

Ninguna formación política –incluido el movimiento en el poder– escapa a esa circunstancia. Una descompostura que, por donde corre, augura una lucha encarnizada por conservar o arrebatar el poder sin claridad del sentido de éste, y cuyo prolegómeno serán los pleitos internos para alzarse, primero, con el control y dominio de la respectiva organización y, luego, con los restos, intentar establecer su hegemonía.

Si hace ya tiempo los partidos dejaron de ser instrumento de la ciudadanía, la crisis tiende a convertirlos en herramienta de camarillas facciosas. Grupos no siempre con ansia de poder, sino tan sólo de las prerrogativas, prebendas y posiciones que deja estar al frente de ellos, gracias a un sistema electoral que, sin querer, degrada al régimen de partidos y privilegia el acceso al poder, pero no el ejercicio de él.

El mismo movimiento que encumbró a Andrés Manuel López Obrador, vive la circunstancia del resto de los partidos.

El mismo liderazgo que Morena venera con respeto y con miedo, impulsa y frena al movimiento, resumiendo la doble actitud en una confusa relación. Lo lidera, pero no lo encabeza y sí lo utiliza para sus fines, al modo de quien requiere de un vehículo para llegar a un sitio y, después, desentenderse de él. Tal uso y desuso le niega a Morena consolidarse, institucionalizarse y organizarse a la luz del porvenir mediato sin estar, valga el recurso, a la sombra del caudillo.

Los cuadros formados de Morena –y los hay– no se atreven a tomar sana distancia del líder y, ante el temor de contrariarlo, aunque después los dejé, agachan la cerviz. Quizá rechinando los dientes, pero contemporizan con él a sabiendas del costo supuesto de esa relación temporal. Y los socios elevados a rango de dirigentes, operadores o coordinadores de Morena –también los hay– sólo cuidan su posición, a la espera de crecerla en la primer oportunidad.

Cuanto más tarde Morena en definir y fijar los términos de su relación, más profunda será la crisis en la cual se adentra. El pasaje que el líder adquirió con el movimiento es sencillo, no redondo.

Las camarillas al frente del panismo y el priismo no están claras si sus padrinos que –así cómo los custodian, los abandonan– les impusieron un matrimonio de interés o si su confraternidad responde a la necesidad y la orfandad política.

Ambas direcciones, sin embargo, comienzan a resentir cómo, dentro de su estructura, surgen grupos resueltos a desplazarlos. Ante ese asedio y la zigzagueante postura de los gobernadores, las dirigencias albiazul y tricolor se aferran al puesto de mando, intentando asegurar la dirección del partido y las coordinaciones parlamentarias.

Complicada la situación de esas dirigencias, tiene además otro problema. Los cuadros formados en que apoyan su dominio partidista operan con miedo, nerviosos por los manchones que pudieran descubrirse en su hoja de servicios y, obviamente, los cuadros en formación carecen de peso y experiencia.

El rol de contención que enarbolan como el resultado mayor de las elecciones no pasa de ahí. Saben qué no quieren, pero no qué quieren, como tampoco hasta dónde y hasta cuándo puede durar ese matrimonio sin luna de miel o esa confraternidad sin lazos sanguíneos.

La gran aspiración de esas camarillas es seguir al frente de sus partidos, dejando al azar el resto.

De los otros partidos –si así se les puede llamar– destacan dos, por razones distintas: Movimiento Ciudadano que ensaya una vía distinta a la del resto y el Verde que, tal como los delincuentes de oficio, reincide en prácticas y estrategias propias de la canalla, en la frontera que hermana a la política y el delito.

El Verde ha hecho de las prerrogativas un fondo con reparto periódico de beneficios. Entiende multas y sanciones no como un gasto, sino como una inversión; la postulación de algunas candidaturas como la renta o venta de una posición con tasa de rendimiento sujeto al resultado; las posturas como una cartera de bonos… Siempre seguro de contar con la tolerancia de quien lo solapa como partido o lo contrata como cómplice con título de aliado, tal cual lo hace ahora Morena. Ejemplo, la defensa de Andrés Manuel López Obrador de Ricardo Gallardo, destinado a competir por el distrito de Almoloya de Juárez.

De los partidos de la Revolución Democrática y del Trabajo su situación es como la de este espacio, no da más.

Con tal elenco de partidos, es más fácil hablar de espionaje, extorsión, moche, chantaje, amenaza, transa, asociación delictuosa, violencia y crimen político que de democracia.

 

  » Escriba su comentario de esta nota
Su Nombre:
 
Su eMail:
 
Su Pagina Web:
 
Su Comentario:
 
Código
Verificador:

(Repita el código porfavor)
 
 


 
 
 



Todos los Derechos Reservados EnLaGrilla.com Patrimonio de la humanidad 2009

Se autoriza la reproducción total o parcial del contenido de esta página sin necesidad del consentimiento del autor.


Desarrollado por BACKEND Diseños Web