Dollar
Compra   $ 18.50
Venta   $ 19.2
Director: Manuel Cabrera, Gerente: Laura Carmona. Hoy es Sábado 20 de Enero del 2018 Ciudad Juárez, Chih. MX  
 Buscar 
 
 
Manú Dornbierer Año loco Manú Dornbierer Año loco
Como se ha dicho, estos primeros meses electorales de 2018 van a ser “de locos”.

Todos los funcionarios o aspirantes a vivir del presupuesto que no están satisfechos con habernos hecho un desgarriate de un país, no digamos perfecto, pero si de buena reputación, que crecía de acuerdo con sus posibilidades con todo y la corrupción (de la que nunca estuvo libre

El reporte Oppenheimer El reporte Oppenheimer
La aparente ejecución extrajudicial del oficial de policía rebelde Oscar Pérez por parte de la dictadura de Venezuela el 15 de enero podría tener una mayor repercusión de lo que muchos creen: será una poderosa evidencia para ayudar a abrir una investigación sobre el presidente Nicolás Maduro en la Corte Penal Internacional (CPI).

Independientes e indecisos Aurelio Ramos Méndez  Independientes e indecisos Aurelio Ramos Méndez
Con velocidad de vértigo ha hecho carrera la expresión “no levanta”, referida a la precampaña de José Antonio Meade. Una cantaleta tan interesada como desatinada, con base en la cual hay quienes atizan el despropósito de cambiar de abanderado.

Trascendió El jaloneo por candidaturas en la coalición Trascendió El jaloneo por candidaturas en la coalición
Que el jaloneo por candidaturas en la coalición que postula a Andrés Manuel López Obrador llegó a tal grado que el propio tabasqueño se vio obligado a convocar a los dirigentes del Partido del Trabajo, Alberto Anaya; PES, Hugo Eric Flores, y Morena, Yeidckol Polevnsky, para reunirse y destrabar los desacuerdos.



Francisco Garfias No soy la candidata de la continuidad: Barrales  Francisco Garfias No soy la candidata de la continuidad: Barrales
Alejandra Barrales sabe que enfrenta el reto de su vida. La jefatura de Gobierno de la Ciudad de México es el segundo cargo electoral más importante del país. “No, no me asusta. Tengo la capacidad, la madurez para sacarlo adelante”, asevera.

Frentes Políticos I. A cuentagotas. Frentes Políticos I. A cuentagotas.
I. A cuentagotas. La Comisión de Prerrogativas y Partidos Políticos del INE avaló el nuevo nombre de la coalición política integrada por el PRI, PVEM y Nueva Alianza: Todos por México. Aunque hubo consideraciones para rechazar, ¡por segunda vez!

Pepe Grillo Los pasos de Corral Pepe Grillo Los pasos de Corral
Hoy arranca en Ciudad Juárez, Chihuahua, la marcha promovida por Javier Corral para dirimir su conflicto hacendario con el gobierno federal.

El plan es que llegue a la Ciudad de México el día 4 de febrero.

Ráfagas -Arranca la marcha de Corral Ráfagas -Arranca la marcha de Corral
MARCHA.- La marcha o caravana de las dos banderas, la extradición de César Duarte y la exigencia para que la Federación pague los convenios con el estado por 780 millones de pesos, será encabezada hoy por el gobernador Javier Corral, pero el mandatario no estará todos los días del recorrido.

El Diario Arma la guerra trío Serrano, Adriana y Lilia El Diario Arma la guerra trío Serrano, Adriana y Lilia
Entonces el humo blanco salió de La Morín y no del Shangri La. En el primer comedero se reunieron a media semana Enrique Serrano, Adriana Terrazas y Lilia Merodio. En el segundo fue una mesa muy grande con Nora Yu, Jorge Quintana, Adriana Fuentes, Jorge Gutiérrez, Enrique Licón, Óscar Nieto...

Un rinconcito Hoy de Cristo para ti:¿Cuántas plagas se necesitan? Un rinconcito Hoy de Cristo para ti:¿Cuántas plagas se necesitan?
Al leer la historia de la liberación de Israel de Egipto, podemos notar como se necesitaron diez plagas (Éxodo capítulos del 7 al 11), para que el Faraón cediera y permitiera que Israel se fuera.







Red Privada / « El nacionalismo en Cataluña por Mario Vargas Llosa»
    Fecha: 17 de Diciembre del 2017 | Reportero(a) Manuel Cabrera

    Imprimir Enviar a un Amigo

*Premio Nobel de Literatura PIEDRA DE TOQUE
El nacionalismo en Cataluña por Mario Vargas Llosa
El nacionalismo en Cataluña por  Mario Vargas Llosa

 

Sólo de manera fugaz y coyuntural es el nacionalismo una ideología progresista. Ocurre cuando prende en los países colonizados por una potencia imperial, que explota y discrimina a los nativos, y anima a éstos a defender su lengua, sus usos y costumbres, sus creencias, impregnándolos de una “conciencia nacional”. Este tipo de nacionalismo ha ido decreciendo con la descolonización y convirtiéndose en la ideología ultrarreaccionaria con que sátrapas sanguinarios como Mobutu en el ex-Congo belga y el Mugabe de la excolonia británica Zimbabue se eternizaron en el poder, saquearon sus países y los bañaron de sangre y cadáveres.

 

 

Todas las dictaduras que ha padecido América Latina, de izquierda como las de Fidel Castro, Hugo Chávez y Velasco Alvarado, y de derecha como Pinochet, Aramburu y Fujimori han pretendido justificarse con argumentos nacionalistas. Y, lo más grave, han conseguido muchas veces enajenar con el patrioterismo cirquero y sentimental de la banderita, el himno y la proclama que derrochan a manos llenas, a sectores importantes de la población. Eso explica lo inexplicable: que tantos tiranuelos despreciables y cleptómanos sean “populares”. El nacionalismo es una perversión ideológica muy extendida, porque apela a instintos profundamente arraigados en los seres humanos, como el temor a lo distinto y a lo nuevo, el miedo y el odio al otro, al que adora otros dioses, habla otra lengua y practica otras costumbres, instintos —demás está decirlo— absolutamente reñidos con la civilización. Por eso, el nacionalismo en nuestros días es ya sólo una ideología reaccionaria, antihistórica, racista, enemiga del progreso, la democracia y la libertad.

 

Por fortuna quedan pocas colonias en el mundo y desde luego que Cataluña, donde el virus nacionalista ha prendido con fuerza, jamás lo fue. Pero eso no importa nada. El nacionalismo es una ficción ideológica y como tal puede permitirse todas las tergiversaciones históricas que haga falta. Por eso, pese a ser tal vez la región más culta de España, hay en Cataluña numerosos catalanes convencidos de esta grotesca falsedad: que Cataluña fue conquistada, ocupada y explotada por España ni más ni menos como Argelia por Francia, América Latina por España y Portugal, y media África por el Reino Unido. La verdad es muy distinta, ¿pero a quién le importa la verdad cuando se trata de ganar una elección? Si uno pregunta a cualquier nacionalista catalán cómo ha sido posible que una “colonia” llegara a ser, varias veces en su historia moderna, la capital industrial y cultural de España, la locomotora de su modernización, respondería, sin duda, que se debió al espíritu de trabajo y la superior capacitación de los catalanes frente a los otros españoles. Lo que, además, implicaría que, una vez independientes, los catalanes —¿ese pueblo superior?— alcanzaría y superaría pronto a Alemania.

 

El nacionalismo ha crecido en Cataluña porque ha sido promovido desde la escuela por unos gobiernos locales que tenían un plan muy bien orquestado y que han puesto en práctica de manera sistemática, y porque los gobiernos españoles y los ciudadanos del resto de la península se desinteresaron del problema y, a fin de cuentas, dieron la espalda a la mayoría de catalanes que querían seguir siendo españoles, una mayoría que fue decreciendo por el desamparo y el aislamiento en que se sintió, ninguneada por el resto de España. Cayetana Álvarez de Toledo lo explicó con absoluta lucidez hace unos días, en el Ateneo de Madrid, al recibir el Premio Sociedad Civil del think tank Civismo. Su discurso fue una dramática reflexión sobre la responsabilidad que tiene el conjunto de los españoles, por su desinterés y apatía, en la tragedia que está viviendo Cataluña.

 

Cómo ha sido posible que una “colonia” llegara a ser la locomotora de la modernización de España

 

Tragedia, sí, es la palabra que conviene a una región que, desde el referéndum ilegal que convocó la Generalitat, ha perdido más de tres mil empresas, visto caer su comercio y su turismo y aumentar el desempleo. Además, es escenario, por primera vez desde la Transición de la dictadura franquista a la democracia, de una violencia política que parecía ya erradicada de la España moderna. Que, en estas condiciones, haya todavía un número potencial de electores para volver a llevar al Gobierno al mismo equipo que está ahora en la cárcel o prófugo, como señalan algunas encuestas, no cabe en la cabeza de muchos ciudadanos cuerdos. Se preguntan si ha caído una epidemia de masoquismo sobre el electorado catalán.

 

El problema es que ellos tratan de entender racionalmente el problema del nacionalismo en Cataluña. Los principios de la lógica y el conocimiento racional no sirven para entender el nacionalismo, como no servirían para explicar las creencias religiosas ni el misticismo. Se trata de un acto de fe, contra el que todos los argumentos se hacen trizas. Cuando los instintos reemplazan a las ideas todo se vuelve muy confuso y los mejores esfuerzos fracasan.

 

Me gustaría, a este respecto, mencionar el pequeño libro que acaba de publicar Eduardo Mendoza: Qué está pasando en Cataluña (Seix Barral). Como todo lo que escribe, es un ensayo claro, inteligente y con análisis sutiles y novedosos. Sin embargo, el sabor amargo y pesimista de sus últimas frases contrasta con las ideas ricas y serenas con las que el libro se inicia. Mendoza no parece ver salida alguna en una situación en la que el independentismo y sus adversarios han llegado, se diría, a un empate técnico. Él no es independentista —dice, claramente, “No hay razón práctica que justifique el deseo de independizarse de España”— pero establece una cierta equivalencia entre los contrarios ya que a él no le gusta ninguno de los dos (los antiindependentistas tampoco). ¿Para qué ha escrito este libro, pues? “Para tratar de comprender lo que está pasando”. La idea es válida, pero ¿lo consigue? Me temo que no. Sus observaciones son originales, aunque no siempre convincentes. Por ejemplo, define al catalán de una manera sugestiva, pero, creo, insuficiente por la sencilla razón de que las psicologías nacionales simplemente no existen, o tienen tantas excepciones que resultan poco realistas. Yo, por ejemplo, que conozco a muchos catalanes, no creo que haya dos de ellos que se parezcan entre sí.

 

Tragedia es la palabra que conviene a una región que ha perdido más de tres mil empresas

 

A los actos de fe, como el nacionalismo, hay que oponerles, además de razones, otro acto de fe. Si crees en la libertad, en la democracia, en la civilización, no puedes ser nacionalista. El nacionalismo está reñido con todas esas instituciones y categorías que nos han ido sacando de la tribu y el garrote y el salvajismo y nos han inculcado el respeto a los demás, enseñándonos a convivir con quienes son distintos y creen cosas diferentes de las que creemos nosotros, y hecho entender que vivir en la legalidad y la diversidad y la libertad es mejor que en la barbarie y la anarquía. Somos individuos con derechos y deberes, no partes de una tribu, porque el formar parte de una tribu, ser apenas un apéndice de ella, es incompatible con ser libres. Descubrirlo, es lo mejor que le ha ocurrido a la especie humana. Por eso debemos oponernos, sin complejos de inferioridad, con razones e ideas pero también con convicciones y creencias, a quienes quisieran regresarnos a esa tribu feliz que hemos inventado porque nunca existió.

 

Derechos mundiales de prensa en todas las lenguas reservados a Ediciones EL PAÍS, SL, 2017.

 

© Mario Vargas Llosa, 2017

https://elpais.com/elpais/2017/12/16/opinion/1513429479_330335.html

Y tu ¿Qué opinas? Escríbelo que  tu también tienes mucho que decir...

 

  » Escriba su comentario de esta nota
Su Nombre:
 
Su eMail:
 
Su Pagina Web:
 
Su Comentario:
 
Código
Verificador:

(Repita el código porfavor)
 
 


 
 
 



Todos los Derechos Reservados EnLaGrilla.com Patrimonio de la humanidad 2009

Se autoriza la reproducción total o parcial del contenido de esta página sin necesidad del consentimiento del autor.


Desarrollado por BACKEND Diseños Web