Dollar
Compra   $ 20.00
Venta   $ 21.00
Director: Manuel Cabrera, Gerente: Laura Carmona. Hoy es Lunes 30 de Noviembre del 2020 Ciudad Juárez, Chih. MX  
 Buscar 
 
 
Cancionero Costumbres FÉLIX CORTÉS CAMARILLO Cancionero     Costumbres     FÉLIX CORTÉS CAMARILLO
No cabe duda de que es verdad que la costumbre
Es más fuerte que el amor…
Costumbres, Juan Gabriel

Ignacio Sánchez Mejías, que no fue un gran torero en los tiempos de grandeza de Belmonte y Joselito, cuñado de Ignacio, fue cogido por un toro en la plaza de Manzanares, Ciudad Real, el 11 de agosto de 1934, cuando recibía al animal, sentado sobre el estribo al iniciar la parte de la muleta. El torero se negó a ser intervenido en el poblado menor y pidió ser llevado a Madrid; la ambulancia tardó horas en llegar y ya en la capital se presentó la gangrena. De ella murió el día 13. Sánchez Mejías fue un torero espectacular por sus lances de alto riesgo, pero más que eso fue amigo -y mecenas- de la generación del 27, durante un período en que dejó el toreo.

ASI VOTAMOS LOS LATINOS Jorge Ramos Ávalos ASI VOTAMOS LOS LATINOS Jorge Ramos Ávalos
Sin el voto de la mayoría de los latinos, Joe Biden y Kamala Harris no hubieran llegado a la Casa Blanca. Habría sido imposible. Gracias al voto hispano en estados clave, Donald Trump ya no será presidente de Estados Unidos a partir del 20 de enero del 2021.

El rostro de la desesperanza Lorenzo Meyer El rostro de la desesperanza  Lorenzo Meyer
Cuando Deaths of despaire and the future of capitalism (2020), de Anne Case y Angus Deaton, fue reseñada en The New York Times, (06/03/20), el diario recibió 1,739 comentarios antes de poder cerrar su recepción.

Le han dado licencia para matar Carlos Marín Le han dado licencia para matar Carlos Marín
El presidente López Obrador cometió la imprudencia de apuntalar la insolente conducta pendenciera del diputado Gerardo Fernández Noroña en el Instituto Nacional Electoral con su negativa a ponerse cubrebocas.

El diciembre que viviremos en peligro Carlos Puig El diciembre que viviremos en peligro Carlos Puig
Malas, muy malas han sido las últimas semanas en relación con la epidemia de covid-19 en México. Después de meses de meseta, en donde nunca se pudo reducir en serio la tasa de contagios, el frío,

Frentes Políticos 1. 1.Qué pena. Frentes Políticos 1.   1.Qué pena.
Cuando el gobierno federal piensa en transformar al país, tiene la ruta, pero algunos mexicanos están dispuestos a ignorar los postulados de honestidad. Raquel Buenrostro, la titular del Sistema de Administración Tributaria,

Puros cuates Pepe Grillo  Puros cuates      Pepe Grillo
Las circunstancias impiden que la 4T haga otra de sus bulliciosas fiestas en el zócalo, ahora con el pretexto del segundo aniversario de la llegada al poder de López Obrador.

El Diario Ganará movimiento liberal en 2021: AMLO El Diario Ganará movimiento liberal en 2021: AMLO
El presidente Andrés Manuel López Obrador confió en que el movimiento que encabeza ganará en los comicios de 2021 para la Cámara de Diputados.

-- Sólo habrá un candidato independiente -- Quieren cerrar filas en Morena vs. un juarense  -- Sólo habrá un candidato independiente -- Quieren cerrar filas en Morena vs. un juarense
Hay gran preocupación en el Sector Salud estatal por el comportamiento que la pandemia de Covid-19 pudiera tener en el ya muy cercano mes de diciembre, especialmente en ciudades como Chihuahua y Juárez,

Un rinconcito de Dios para ti: El Primer lugar Un rinconcito de Dios para ti:  El Primer lugar
Que fácil se nos hace muchas veces destronar a Dios del primer lugar en nuestra vida y cuando hablo del primer lugar me refiero a esa relación persona e intima que deberíamos tener con Él.







Columna / « Pascal Beltrán del Río Los iracundos»
    Fecha: 10 de Enero del 2020 | Reportero(a) Manuel J. Garcia

    Imprimir Enviar a un Amigo

Pascal Beltrán del Río Los iracundos
 Pascal Beltrán del Río Los iracundos

 

Llevo más de una década de ser usuario de las redes sociales y de entrar diariamente en Twitter.

Una vez intenté salirme y sólo duré seis semanas. No es fácil para un periodista abstraerse de lo que ahí ocurre y renunciar a las enormes posibilidades de encontrar y divulgar información.

Pero sí llega a ser un fastidio navegar todos los días entre los insultos fáciles que contaminan el aire de las redes y lo vuelven a ratos irrespirable. Sobre todo, porque uno llega a constatar que una gran parte de los usuarios –no sé si la mayoría, pero sí muchos– sólo está ahí para dar rienda suelta a su enojo, y en varios casos a su odio.

A lo mejor usted está pensando “es que hay muchas razones para estar enojados”. Seguramente. A diferencia de la generación anterior a la mía, que no tuvo que ver imágenes del Holocausto en tiempo real, hoy en día es inevitable toparse en la televisión e internet con escenas horribles, como los asesinatos que ocurren todos los días en este país o la limpieza étnica en el noroeste de Siria o los miles y miles de cuerpos de canguros y koalas quemados regados en las carreteras de Australia.

Pero también hay razones para estar optimistas. No es muy popular decirlo, pero este mundo es mucho mejor que en el que crecieron mis padres y muchísimo mejor que aquel en el que vivieron mis abuelos. Les doy un solo dato, que leí esta semana en el nuevo libro de Julio Frenk: apenas en 1970, la mayoría de las personas que moría en México eran niños menores de cinco años de edad; para 2017, esa proporción había bajado a sólo 4.3 por ciento.

Pero más que el enojo, lo que harta es la superioridad moral de la que están plagadas las redes. Uno no puede decir que entristecen los daños que sufrió la catedral de Nuestra Señora de París en abril pasado y que se trata de una pérdida para el patrimonio de la humanidad sin que alguien irrumpa en la conversación posterior para reclamar una falta de empatía con los desvalidos. Como si uno no pudiera sentir desazón por ambas cosas.

En los últimos días de diciembre leí un artículo de la escritora turco-francesa Elif Shafak que me dejó pensando.

“Solía gustarme mucho mi enojo”, escribe la autora de El arquitecto del universo. “Cuando yo era joven, era algo precioso para mí, ese fuego ardiente, esa rabia incandescente que podía guardar entre mis manos como una linterna, sin darme cuenta que no me proveía de nada, no me daba ni luz ni calor y, en cambio, me quemaba la piel”.

Con el tiempo, agrega, “aprendí algo precioso: si bien al principio el enojo puede sentirse maravilloso, después se vuelve bastante tóxico, repetitivo, hueco y atrasado (…) Cuando no se le atiende, se convierte en corrosivo. Y, sobre todo, adictivo. Necesita ser diluido y equilibrado con sentimientos poderosos y positivos, como compasión, generosidad, hermandad y amor”.

Y relata que cuando se reencontró con su padre, muchos años después de que éste se divorciara de su madre y se volviera a casar, se sintió indignada. “Pero no porque él no hubiese querido saber de mí antes, sino porque me di cuenta de que era, esencialmente, un buen hombre (…) Si hubiera sido una mala persona, la situación habría sido más fácil de digerir. La confusión que sentía sólo alimentaba mi ira”.

El verdadero daño que hace el enojo generalizado que circula en las redes –y refleja, creo, lo que sucede en la sociedad– es extender la noción de que nada de lo que sucede es suficientemente bueno como para hacerlo notar y ningún problema tiene solución.

Ya lo hemos visto: el enojo es poderoso. Puede dominar las conversaciones colectivas y hasta ganar elecciones. Pero no construye, no conduce a lugar alguno, no resuelve problemas, sólo inmoviliza.

Cuando una fuerza política llega al poder sobre la espalda de la ira, pronto ve que ésta no sirve para gobernar y entonces tiene que empezar a ver a quién le echa la culpa de sus promesas incumplidas.

 

  » Escriba su comentario de esta nota
Su Nombre:
 
Su eMail:
 
Su Pagina Web:
 
Su Comentario:
 
Código
Verificador:

(Repita el código porfavor)
 
 


 
 
 



Todos los Derechos Reservados EnLaGrilla.com Patrimonio de la humanidad 2009

Se autoriza la reproducción total o parcial del contenido de esta página sin necesidad del consentimiento del autor.


Desarrollado por BACKEND Diseños Web