Dollar
Compra   $ 20.00
Venta   $ 21.00
Director: Manuel Cabrera, Gerente: Laura Carmona. Hoy es Miércoles 15 de Julio del 2020 Ciudad Juárez, Chih. MX  
 Buscar 
 
 
UIF, SFP y Fiscalía en competencia administrativa por el campeonato del ridículo UIF, SFP y Fiscalía en competencia administrativa por el campeonato del ridículo
En medio de una competencia realmente cerrada para lograr el campeonato del ridículo se enfrentan dos de nuestros elefantes blancos más señalados: la Unidad de Inteligencia Financiera y la Fiscalía General de la República. Ambas, fueron las respuestas más aceleradas para resolver las exigencias de la cuarta caravana de protesta contra la inutilidad del régimen en turno.

No son los medios, es la realidad Joaquín López-Dóriga No son los medios, es la realidad Joaquín López-Dóriga
Así de golpe recojo algunas estadísticas del momento que vive el país, lo que nadie hubiéramos deseado y que sin duda llevará al presidente López Obrador a tomar medidas extraordinarias ante este escenario extraordinario, y mostrará su capacidad de respuesta en un presente imprevisto

Funesta gestión contra la peste Carlos Marín Funesta gestión contra la peste Carlos Marín
Si la tasa de letalidad de la pandemia en México es lo doble del promedio internacional; si ocupamos el cuarto lugar en muertes y ya mero alcanzamos al Reino Unido; si en vez de pruebas para detectar contagios, aislar pacientes y cuidar a sus contactos lo que se busca es que no se saturen los hospitales;

Doctor, doctora, ¿qué hago con mi cubrebocas? Carlos Puig Doctor, doctora, ¿qué hago con mi cubrebocas? Carlos Puig
Escribí ayer que el desconfinamiento y sus intrínsecas complicaciones, aumentado por el desgaste del vocero federal, resulta en confusiones que solo traen más riesgos. Ningún ejemplo es mejor que el cubrebocas.

Frentes Políticos 1. Frutos. Frentes Políticos 1.  Frutos.
En mayo de 2019, Marcelo Ebrard, secretario de Relaciones Exteriores, firmó un convenio con la Agencia especializada de Naciones Unidas, UNOPS, para garantizar el cumplimiento de los más exigentes estándares mundiales de transparencia

Lugares sin límite Pepe Grillo  Lugares sin límite     Pepe Grillo
La gira presidencial de esta semana por los estados de Guanajuato, Jalisco y Colima contiene un severo riesgo de seguridad. Es cierto que entre los gobernadores de esas tres entidades y López Obrador hay divergencias conocidas, que nadie se ha tomado la molestia de ocultar; al contrario, las exhiben como parte de su estrategia política.

El Diario Anunciarán semáforo epidemiológico por Covid cada 15 días El Diario Anunciarán semáforo epidemiológico por Covid cada 15 días
El semáforo epidemiológico por el Covid-19 se anunciará cada 15 días a petición de los gobernadores, anunció la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero.

Covid-19 en el mundo supera los 13 millones de contagios Covid-19 en el mundo supera los 13 millones de contagios
Este lunes el coronavirus en el mundo superó los 13 millones de contagios, según datos de la Universidad Johns Hopkins. La última cifra mundial contabiliza 1 millones 6mil 764 casos de personas que han dado positivo a Covid-19.

--Un año sin reunirse, he ahí los resultados --No podrán reelegirse --Que llegarán federales a la frontera  --Un año sin reunirse, he ahí los resultados --No podrán reelegirse --Que llegarán federales a la frontera
Poco a poco han ido saliendo los motivos que le dan la razón a los comentarios del círculo rojo, que existe una división marcadísima entre el gobierno del estado y el gobierno municipal capitalino, únicamente han coincidido en eventos públicos (antes de la pandemia) donde se saludan por cortesía política,

Un rinconcito hoy de Cristo para ti: ¿Para quién vives? Un rinconcito hoy de Cristo para ti: ¿Para quién vives?
Es increíble como en ocasiones podemos llegar al extremo de perder el enfoque sobre para quien vivimos. Y es que la presión de la gente o autoridades “espirituales” nos llevan a dejar de vivir para Dios y comenzar a vivir para ellos.







Red Privada / « López Obrador y los empresarios por Jorge G. Castañeda»
    Fecha: 18 de Septiembre del 2019 | Reportero(a) Manuel Cabrera

    Imprimir Enviar a un Amigo

*El elevado costo del silencio de los sectores más pudientes de la sociedad puede no servir de nada
López Obrador y los empresarios por Jorge G. Castañeda
López Obrador y los empresarios por Jorge G. Castañeda

 
 
López Obrador, durante el desfile de la independencia mexicana. HENRY ROMERO REUTERS

Uno de los debates soterrados, pero no menos trascendentes, en el México de López Obrador consiste en la posición del empresariado mexicano frente al régimen que se auto-denomina de la Cuarta Transformación (4T). Sostuve hace pocos días una discusión al respecto en Madrid con Héctor Aguilar Camín, que entre otros presenció Felipe González, quien la siguió con el interés emanado de su larga experiencia tratando con empresarios de México. Resumo y desarrollo mi propia postura al respecto; Aguilar Camín ha expuesto la suya en sus columnas en Milenio y, una vez no es costumbre, nuestros enfoques no concuerdan del todo.

Quienes siguen de cerca los acontecimientos recientes en México habrán notado que existe una contradicción sensible, si no es que flagrante, entre la posición pública de las organizaciones empresariales y sus principales personajes, y lo que uno esperaría de ellos frente a un gobierno considerado por sí mismo, y por los magnates, como de izquierda. No solo no confrontan al gobierno, sino que subrayan, en recurrentes expresiones públicas, su disposición a cooperar, a apoyar y a invertir en el México nuevo de la 4T. Asisten a almuerzos en Palacio Nacional, solos o en grupo; López Obrador acude a cenas en casas de algunos de quienes eran sus más férreos adversarios hasta hace muy poco. Los hombres y mujeres del dinero repiten hasta el cansancio que comparten las definiciones presidenciales contra la corrupción, la pobreza, la desigualdad y la violencia, así como aquellas en favor del Estado de derecho o la inclusión.

¿Por qué sorprende esta cercanía? López Obrador ha hecho campaña desde el año 2005 con un programa que él cataloga como de izquierda. En el gobierno, aumentó el salario mínimo 16% en todo el país, y 100% en la franja fronteriza. Canceló la construcción del nuevo aeropuerto de la Ciudad de México, denuncia con frecuencia las prácticas y la voracidad de los ricos, conservadores o “fifis”. Ha buscado encarcelar a empresarios, abogados o funcionarios vinculados a negocios que involucraron a hombres de empresas en sexenios pasados. Aunque muchos analistas o intelectuales mexicanos ponen en duda el carácter de “izquierda” del gobierno, esa discusión es ajena al sector de negocios. La única excepción ante este consenso empresarial sobre la necesidad de llevar la fiesta en paz con el régimen proviene de Gustavo de Hoyos, el dirigente de la COPARMEX. Se trata de la organización de las pequeñas y medianas empresas del país, con una larga tradición de posiciones anti-priistas o contrarias a las posiciones de la izquierda tradicional.

La explicación que ofrecen las personas del dinero y sus representantes sobre esta extraña buena voluntad para con un proyecto contrario a sus inclinaciones ideológicas, y en algunos casos a sus intereses, es sencilla y para nada absurda. Tratándose de un mandatario insular, sin ninguna experiencia de gobierno federal o legislativa, rodeado de colaboradores en el mejor de los casos inexpertos, y que no suelen contradecirlo, poder hablarle directamente con él resulta invaluable. Pero siendo como es López Obrador, piensan ellos, esa posibilidad se cancela si comienza una guerra de pública de palabras entre el empresariado y el presidente; simplemente dejará de escucharlos. Lo mismo sucederá si el empresariado favorece a los partidos de oposición, a los medios de comunicación críticos, o a las organizaciones de la sociedad civil adversas al régimen. López Obrador tiene la piel muy delgada, piensan los magnates, y probablemente acierten. Además, dado el carácter concesionario de buena parte de las empresas mexicanas -telecomunicaciones, minería, transporte-, a diferencia de las multinacionales que operan en el país, el riesgo de represalias no es despreciable. Más aún, oponerse al gobierno de López Obrador serviría de poco. La oposición se halla desarmada, debilitada y dividida. Mejor impedir daños mayores, tratar de evitar errores garrafales, y en algunos casos aislados, convencer al presidente de encaminarse hacia decisiones correctas.

Este enfoque pierde de vista varias perspectivas. En primer lugar, omite el costo de oportunidad de la postura empresarial. No enfrentarse a AMLO; no apoyar a la crítica o a la oposición; no aumentar el respaldo a la sociedad civil organizada; no discrepar del presidente en público: todas estas omisiones dejan un vacío imposible de llenar en un país tan oligopólico y tan desigual. Lo que el empresariado no haga, nadie más lo hace.

En segundo lugar, el elevado costo del silencio de los sectores más pudientes de la sociedad puede no servir de nada. No es de ninguna manera evidente que López Obrador haga caso. Escucha con cordialidad, toma nota con cortesía, en contadas ocasiones atiende lo que se le dice. Pero a lo largo de los años ha mostrado más bien una fuerte obcecación –o tenacidad, si se prefiere- en sus cometidos. Se aferra a sus propósitos, a sus ideas fijas, a sus ocurrencias. No de ahora, sino desde hace 20 años. Los empresarios pueden tener la impresión que oye lo que le dicen al oído; la historia sugiere lo contrario.

En tercer lugar, para el resto de la sociedad mexicana, la cercanía entre las grandes empresas y la presidencia puede parecer, o desembocar en, una sensación de desamparo. Si los más fuertes y poderosos se pliegan, se callan y se resignan ¿quién soy yo para hacer lo contrario? Profesionistas, pequeños y medianos empresarios, activistas sociales de derechos humanos y de migrantes, intelectuales y periodistas, la iglesia y la comunidad internacional pueden llegar a sentir que están solos si censuran o se enfrentan al gobierno, por las razones que fueran. Tendrían razón: sin el apoyo del empresariado, se van a encontrar solos.


Por último, existe una fuerte dosis de hipocresía en esta postura empresarial. Las cifras económicas, las anécdotas, los informes de las empresas sugieren sin mayor riesgo de equivocarse que la inversión privada en México se halla paralizada desde hace más de un año. Algunos sectores –la construcción- padecen este estancamiento más que otros –la industria automotriz. Los capitanes de industria visitan al presidente, le prometen el oro y el moro, para después, con toda tranquilidad, dirigir sus inversiones hacia actividades fuera del país. Eso no es sano para nadie.

Existe una tercera vía. No está bien vista por el empresariado, ya que contradice la cuarta vía: hacer las cosas a la mexicana, es decir, en público ser conciliatorios con el gobierno, y en privado y en secreto apoyar ciertas causas opositoras. La tercera vía consiste justamente en lo contrario. Implicaría mantener la posición de entendimiento y cooperación con López Obrador, tanto en público como en privado, pero al mismo tiempo apoyar abiertamente causas, organizaciones, medios de comunicación e instituciones identificadas con la crítica al gobierno. El apoyo debiera ser público, político, económico y significativo. Ejemplos de destinatarios de dicho respaldo son los organismos autónomos creados a lo largo de los últimos treinta años en México, y que han sido objeto de ataques virulentos por parte de López Obrador; las organizaciones de la sociedad civil dedicadas a investigar y denunciar hechos de corrupción, pasada y presente, violaciones a los derechos humanos y estragos ambientales; periódicos y revistas anteriormente apoyados por sucesivos gobiernos (para bien y para mal), y que ahora pueden desaparecer; y universidades públicas y privadas amenazadas por los intentos de domesticación oficiales. Sobran otros ejemplos.

Si López Obrador acepta esta postura de doble carril, enhorabuena. Todo el mundo sale ganando. En caso de que AMLO rechace la compatibilidad de la cooperación pública con el apoyo explícito a la crítica, la independencia o la oposición, será evidente para todos el tipo de régimen del que se trata. A partir de allí, cada quien podrá escoger el camino que más le conviene, pero ya sin ilusiones. Estas últimas, como se ha visto en otros países de la región durante la historia reciente, son devastadoras.

Jorge G. Castañeda fue canciller de México.




https://elpais.com/elpais/2019/09/18/opinion/1568782032_210511.html




 

  » Escriba su comentario de esta nota
Su Nombre:
 
Su eMail:
 
Su Pagina Web:
 
Su Comentario:
 
Código
Verificador:

(Repita el código porfavor)
 
 


 
 
 



Todos los Derechos Reservados EnLaGrilla.com Patrimonio de la humanidad 2009

Se autoriza la reproducción total o parcial del contenido de esta página sin necesidad del consentimiento del autor.


Desarrollado por BACKEND Diseños Web