Dollar
Compra   $ 20.00
Venta   $ 21.00
Director: Manuel Cabrera, Gerente: Laura Carmona. Hoy es Lunes 30 de Noviembre del 2020 Ciudad Juárez, Chih. MX  
 Buscar 
 
 
Cancionero Costumbres FÉLIX CORTÉS CAMARILLO Cancionero     Costumbres     FÉLIX CORTÉS CAMARILLO
No cabe duda de que es verdad que la costumbre
Es más fuerte que el amor…
Costumbres, Juan Gabriel

Ignacio Sánchez Mejías, que no fue un gran torero en los tiempos de grandeza de Belmonte y Joselito, cuñado de Ignacio, fue cogido por un toro en la plaza de Manzanares, Ciudad Real, el 11 de agosto de 1934, cuando recibía al animal, sentado sobre el estribo al iniciar la parte de la muleta. El torero se negó a ser intervenido en el poblado menor y pidió ser llevado a Madrid; la ambulancia tardó horas en llegar y ya en la capital se presentó la gangrena. De ella murió el día 13. Sánchez Mejías fue un torero espectacular por sus lances de alto riesgo, pero más que eso fue amigo -y mecenas- de la generación del 27, durante un período en que dejó el toreo.

FRANCISCO RODRÍGUEZ Se la volaron con el Código de Ética FRANCISCO RODRÍGUEZ Se la volaron con el Código de Ética
La terca realidad enseña que primero es el ser y después la manera de ser. Esto lo sabe hasta un niño de teta.‎ Primero es comer y sobrevivir, respirar en libertad y desarrollarse en plenitud, y después se adoptan las reglas de comportamiento.

Machismo y feminismo MANÚ DORNBIERER Machismo y feminismo  MANÚ DORNBIERER
El 25 de noviembre se conmemora el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. Regina Freyman, catedrática de la Escuela de Humanidades y Educación, del Tecnológico de Monterrey,

Le han dado licencia para matar Carlos Marín Le han dado licencia para matar Carlos Marín
El presidente López Obrador cometió la imprudencia de apuntalar la insolente conducta pendenciera del diputado Gerardo Fernández Noroña en el Instituto Nacional Electoral con su negativa a ponerse cubrebocas.

El diciembre que viviremos en peligro Carlos Puig El diciembre que viviremos en peligro Carlos Puig
Malas, muy malas han sido las últimas semanas en relación con la epidemia de covid-19 en México. Después de meses de meseta, en donde nunca se pudo reducir en serio la tasa de contagios, el frío,

Frentes Políticos 1. Lavado de imagen. Frentes Políticos 1.  Lavado de imagen.
Mediante plataformas digitales, David Monreal Ávila presentó el documental La infamia, un recuento de la guerra sucia que enfrentó la familia Monreal. Teniendo como escenario las tierras donde crecieron los hermanos Monreal Ávila,

Elecciones bajo diseño Pepe Grillo  Elecciones bajo diseño    Pepe Grillo
El presidente López Obrador quiere ser protagonista de la elección 2021. No solo eso, también aspira a que la elección responda a un diseño que el presidente supone lo guiará al triunfo,

El Diario Estamos poniendo orden: AMLO El Diario Estamos poniendo orden: AMLO
El presidente Andrés Manuel López Obrador destacó en Baja California que el gobierno federal está recuperando las casetas tomadas por la delincuenca en Sinaloa, Nayarit y Sonora.

--Llega mando militar y sigue descoordinado --Viene semana crucial en materia electoral  --Llega mando militar y sigue descoordinado --Viene semana crucial en materia electoral
Para quienes no lo conocen y porque le importó muy poco cumplir con formalidades, la 42 Zona Militar tuvo un cambio de mandos militares, quienes en días pasados llegaron al estado

Un rinconcito de Dios para ti: El Primer lugar Un rinconcito de Dios para ti:  El Primer lugar
Que fácil se nos hace muchas veces destronar a Dios del primer lugar en nuestra vida y cuando hablo del primer lugar me refiero a esa relación persona e intima que deberíamos tener con Él.







Columna / « José Elías Romero Apis Recordando conversaciones de política (I)»
    Fecha: 28 de Diciembre del 2018 | Reportero(a) Manuel J. Garcia

    Imprimir Enviar a un Amigo

José Elías Romero Apis Recordando conversaciones de política (I)
 José Elías Romero Apis Recordando conversaciones de política (I)

 

En recuerdo de Rafael Moreno Valle y Martha Erika Alonso.

 

La fraterna amistad que el inteligente político sostenía con mi padre, desde sus años preparatorianos, lo inducía y le permitía tratarme patriarcalmente. Ello siempre fue, para mí, un privilegio muy benéfico y muy honroso porque, de esa manera, y gracias a ello, siempre me obsequió muy buenos consejos y muy provechosas enseñanzas. 

Por aquel entonces, yo había logrado ganar, por vez primera, un concurso estudiantil de oratoria y empezaba a ser notoria mi interna, pero firme vocación por la política. Quizá por esas razones, el expresidente de los mexicanos consideró que había llegado el momento de hacerme algunas advertencias que me sirvieran para tomar las decisiones sobre el rumbo de mi vida. Muy especialmente cuando se trata de algo tan complejo, tan impredecible y tan difícil como lo es la vida de un político.

Desde luego que un discurso lleno de elegancia, pero sumergido en profundidades filosóficas, hubiera sido críptico e inservible para un jovencito que apenas rebasaba los 15 años. Por eso resolvió servirse de una inteligente parábola que me sería entendible. Es oportuno aclarar que mi mentor estaba al tanto de que ya me encontraba en la edad y en el ejercicio de mi varonía plena.

Para comenzar con la enseñanza de esa mañana, me dijo que la política era como una mujer. Que, como toda mujer, estaba equipada con algunas cualidades y virtudes y estaba atrofiada con algunos vicios y defectos.

Primero quiso referirse a sus imperfecciones. Me dijo que era una mujer celosa que no tolera nuestros devaneos y distracciones. Que era una mujer absorbente que nos demanda lo que más puede de nuestro tiempo y de nuestra atención. Que era una mujer interesada que más nos prefiere cuando estamos mejor. Que era una mujer ambiciosa que nos exige que le entreguemos y le invirtamos casi todo lo que tenemos. Que era una mujer infiel que a nuestro menor descuido nos hace pendejos. Que era una mujer ingrata que con frecuencia desconoce nuestras entregas y sacrificios. Que era una mujer cruel que nos daña sin que lo merezcamos.

Aquí hizo una pausa, dio un sorbo a su café y en silencio me contempló unos instantes. Con esas credenciales pensé que lo más sensato sería alejarse de la política lo más que me fuera posible. Que una mujer que, bajo el mismo vestido y dentro de la misma piel, pudiera depositar todo aquello resultaba un verdadero costal de estiércol. Que aquella que mezclara dentro de sí la celosía, la absorbencia, el interés, la ambición, la infidelidad, la ingratitud y la crueldad sería como una churumbela de siete gemas negras a cual más de filosa, de hiriente y de peligrosa.

Pero mi perceptivo y muy sensible maestro debe haber notado mi desazón porque me invitó a que yo también probara mi café. Me esperó en silencio y, acto seguido, continuó con un segundo capítulo.

Ahora bien, dijo, esa mujer tan llena de atrofias tiene muy pocas cualidades. Quizá sólo tenga una o dos que debes tomar en cuenta. La más importante es que es muy bonita. Es la mujer más bonita que pudieras llegar a conocer o a imaginar. Todas sus líneas son impecables. Todas sus proporciones son perfectas. Tan sólo el verla es un gran placer para muchos. Tocarla es todo un privilegio. 

Por eso, las ocasiones en que un mortal puede abrazarla, besarla y morderla bastan para justificar toda una vida, aunque seamos conscientes de su volubilidad, de su inconstancia y de su insinceridad para con nosotros. Sentir que uno mismo es su elegido, aunque sea temporal, justifica toda nuestra existencia. Imaginar que se quedará con nosotros para siempre, es toda una esperanza.

Por esas noches en su lecho y en sus brazos, aunque tan sólo sean unas cuantas, pierden importancia todos los esfuerzos y sacrificios que sufrimos en el ayer y todos los abandonos y soledades que sufriremos en el mañana. Esos instantes de poder, de fama y de luz son el afrodisiaco más erótico y más orgásmico que pueda existir. En ello reside la otra de sus virtudes. La de la exclusividad y la unicidad. Ese placer sólo lo puede producir esa única mujer, que se llama la política, y ninguna otra.

Un nuevo silencio, otro sorbo y una mirada más. Después de ese vuelco de entusiasmo, creo que me sintió reestablecido y consideró que habría que lanzarse en un tercer capítulo. Aquel en el que todo verdadero maestro deja de contentarse con las explicaciones, con las definiciones y con los diagnósticos para entrar de lleno en las recomendaciones. (Continuará).

 

  » Escriba su comentario de esta nota
Su Nombre:
 
Su eMail:
 
Su Pagina Web:
 
Su Comentario:
 
Código
Verificador:

(Repita el código porfavor)
 
 


 
 
 



Todos los Derechos Reservados EnLaGrilla.com Patrimonio de la humanidad 2009

Se autoriza la reproducción total o parcial del contenido de esta página sin necesidad del consentimiento del autor.


Desarrollado por BACKEND Diseños Web